martes, 29 de diciembre de 2020

martes, 22 de diciembre de 2020

Hoy ha sido un día triste

Desde que no nos sabemos, me duelen mucho las pestañas. Pero, en caso de lo que lo haya entendido bien, le estoy haciendo un favor. Y eso, en una pequeña parte, me hace feliz. 

sábado, 15 de agosto de 2020

Bienvenido

Un rincón en internet donde iré subiendo -espero- algunos textos que me salgan de los dedos. 

El salón de los cuentitos.


jueves, 4 de junio de 2020

El hombre

Cuando el hombre se siente mal, es cuando el hombre mejor escribe. Y no por el motivo que el público suspira, en realidad, el hombre, este ilustre hombre literato, solo se atreve a coger el lápiz estando mal.                                                                                
                                                                                                                                (Angel O.) 
 

martes, 12 de mayo de 2020

Patricia en el país de las mentiras

Patricia en el país de las mentiras

 


La vida y muerte de Patricia se puede dramatizar como una vieja toalla de baño en la que, cada mancha de suciedad, representa una farsa. Por un lado, su padre; un portero fortachón de una prestigiosa empresa de seguridad, a la edad de cuarentaiséis años, poco años después de abandonar a Patricia y perder su empleo, se arrojó al pecado carnal convirtiéndose rápidamente en un travesti que se ganaba la vida coqueteando con los borrachines de las cantinas. Por otro lado, su madre, en paz descanse, será por siempre recordada como la aguerrida paneslavista cuyo pasatiempo sería vender decenas de esclavos a los corruptos burgueses que accedieran a sus negociaciones, muerta sería tras ser descubierta por el mismo pueblo al que juraba defender. Su tía materna, quien por cierto fue quien atendió a Patricia desde su nacimiento, fue una extraña mujer: astróloga; -en pocas palabras-, y, su esposo, un médico con título dudoso, que se encargó de defender profundamente a la histeria como una patología real. El abuelo de Patricia, Raúl, un escuálido hombrecillo que, a pesar de presumir muchísimas cicatrices, jamás fue a la guerra como se lo habría contado a Patricia y a todo aquel con quien soltaba palabra, en realidad, nació así, arrugado y paralítico gracias a una enfermedad que, debido a la época y la escasa economía de la familia, no se pudo diagnosticar. De su abuela no se habló más que en estas escrituras, sencilla, tierna y vivaz y religiosa

De haber vivido más, la pequeña Patricia nunca habría sabido en quién confiar, ni qué preguntas hacer. Por infortunio o quizá piedad divina, a la edad de dos años. Patricia moriría entre los dientes de un pequeño perrito que trató de acariciar en su jardín.

 

 

@elgatode_alicia 

Relatos Absurdos Categoría inédita 2018

1er puesto: Relato Tragedia Corta (7Ensayos).

sábado, 4 de abril de 2020

Textamento #1

Hoy ha sido un día libre de ansiedad. No he tenido que tomar ninguna Clonazepam para llegar a hasta esta hora de la noche. Este quizá sea un buen comienzo. 

sábado, 21 de marzo de 2020

Cuentos malos para chicos especiales

Participación única de @elgatoyalicia.blogspot.com (A.O.O.P)

El Duende de Sarmiento

Capítulo V. El duende de Sarmiento (borrador)


Hace ya un tiempo, en la provincia de Sarmiento en el país Caraluna, existió un joven duende cuyo nombre, por desgracia, jamás se llegó a conocer. No fue rescatado en ningún libro de la historia de la hechicería, al menos no en uno que haya salido a la luz hasta el momento. Únicamente, este joven ser, fue y será recordado porque su risa, al igual que este cuento, es lo más inquietare de este libro.

Después de la guerra donde el valiente Don Santo Rey de Aragón acabó con la vida de su esposa  (la fea y malvada Reina Orca de Aragón), se vivió un periodo feliz para el reino duende. Una época libre de opresiones y maltratos, pero a su vez —y porque nada puede ser tan bueno como sí malo—, tal guerra trajo un sinfín de pérdidas a la economía de la provincia, sobre todo porque miles de monedas de oro y joyas de bronce  fueron sancochadas en el incendio del palacio del Rey Santo. Pronto comenzaría una era de hambre y desempleo que no acabaría hasta el año 901, año en que, por cierto, sería la muerte de Don Santo Rey de Aragón. El duendecillo de Sarmiento tuvo la valentía de nacer en el pleno seno de aquella crisis llena de hambre y desesperación.


Por supuesto la situación laboral era mas bien dificil. No había queso ni manera  de volar al mundo humano para robar monedas, tampoco había energía en las piernecillas de los pequeños duendes para correr en las calles. El duende de Sarmiento vivió —según se conoce— en una humilde choza justo al final del vecindario último. Su madre, una conocida panadera retirada , y su padre; quizás el mejor geólogo de la región llevaban poco más de siete años en bancarrota. Ahora, su padre pasaba el día entero en el taller de las rocas y su madre cada vez le prestaba menos atención a las preguntas del pequeño. Poco tardaremos en darnose cuenta de que nada hacía sentir feliz a Sarmiento.  Ni sus juguetes ni sus rocas. Sarmiento era quizá el niño más triste del vecindario, pasaba las tardes en el patio trasero de su choza 


Continúa...



lunes, 2 de marzo de 2020

Vivir con Lazarillo




Ni el nudo argumental, según yo, justifica lo hermoso del paisaje donde se refugia esta obra. Es suficiente con observar, aun sin mucho detenimiento, las puertas de las ilustraciones para caer en cuenta de que poseen un olor tan satisfactorio, tan medieval, que pocos se resistirían a abrirlas parar recorrer el interior de las acogedores casitas, probar la vestimenta que los personajes visten... experimentar el acercamiento medieval que se respira en las páginas y que, seguramente, se ha conservado, fresco y seguro, desde aquella época en que fue escrito, hasta la actualidad.

A veces quisiera saltar hacía allí adentro (convirtiéndome antes, claro, en una caricatura que va a juego con las ilustraciones) y explorar y explorar sin reparo alguno. Ignorar a Lazarillo y a sus desgraciados amos y sencillamente perderme entre el gentío del pueblo.



-Aolid

sábado, 29 de febrero de 2020

La moneda del medio




La moneda del medio fue la única que no me decidí a gastar en el bus ayer. No tiene que ver con el brillo ni la novedad de su diseño. Tiene que ver con mi madre.

sábado, 22 de febrero de 2020

La desgracia del profesor de física

Hace algunos años un profesor de física elemental con la natural curiosidad que a menudo, y sin intención alguna, por supuesto, causo en las personas que me conocen mas bien poco, me preguntó: «¿Qué estudiarás cuando acabes?», refiriéndose a mi ultimo año de secundaria.
En ese momento me encontraba sentado frente a él en un pequeño salón vacacional, rendía entonces un examen de recuperación por haber reprobado dicha materia.
 Letras—, le contesté casi de manera inmediata y con un volumen de voz bastante elevado, sin siquiera haberme puesto seriamente a pensarlo en alguna ocasión anterior.
Ahora, aunque mi explicación popular del porqué de mi vocación halla sido ensalzada por mi natural talento para no aburrirme tecleando, en realidad, esta particular anécdota es la causa real de letrismo.

jueves, 30 de enero de 2020

La doña


La doña no es para nada un personaje misterioso. De hecho, el único pequeño misterio que puede encajarse tras la Doña se encuentra escondido entre la imaginación del lector, pero no porque el personaje se preste para ello, ni mucho menos porque estas líneas presuman una narrativa que pretenda desesperadamente pulir las descripciones d

Entradas populares